El gen TLR7 y su implicación en el lupus

El gen TLR7 y su implicación en el lupus

Ayer muchos de vosotros compartisteis ilusionados la noticia sobre el hallazgo de una mutación genética en una niña española de 16 años. Enseguida, sabiendo que nos solemos quedar en el titular muchas veces, decidimos llamar a la calma, tal y como hacía la Dra. Galindo en el mismo artículo. 

Hoy, con más tiempo y leyendo con calma la fuente original, como se debe hacer en la difusión de noticias de salud, os hablamos sobre el gen TLR7 y su implicación en el lupus, lo que nos cuenta esta noticia y lo que significa para la investigación y todas las personas que viven con lupus. 

Aprovechamos para felicitar a Manuel Ansede, periodista de El País, por la redacción del artículo y por haber evitado los sensacionalismos que, por desgracia, se suelen ver en este tipo de artículos. 

¿Por qué esta noticia es importante?

La relación del gen TLR7 y el lupus ya se conocen desde hace tiempo. Sin embargo, y según leemos en el artículo de la revista Nature, hasta ahora no se había reportado ningún caso en humanos en el que se probara que las variaciones de este gen fueran la causa del lupus. En el caso de esta niña, al ser el TLR7 el único gen mutado, ha quedado clara la relación.

El descubrimiento de este caso particular ha permitido los estudios en ratones para comprender mejor cómo las variaciones en el gen TLR7 podrían ser una de las explicaciones del lupus. Sin embargo, la investigación lleva su tiempo y tiene sus procesos, por lo que hay que tener prudencia, a la vez que nos alegramos por cualquier avance en investigación.

Sin duda, este descubrimiento traerá consigo más buenas noticias para las que aún tendremos que esperar. 

¿Qué son las vías de señalización?

Se trata de un concepto importante que necesitamos comprender para entender al 100% esta noticia y cómo funcionan muchos de los tratamientos actuales y en investigación.

Como ya os explicamos en el artículo sobre la iberdomida, el sistema inmune se activa al detectar un agente patógeno. Sin embargo, esto, que se dice tan rápido, se produce en realidad a distintos niveles y mediante la activación de una serie de acciones en cascada que provocan la activación de las células B y la síntesis y secreción de citocinas, que son las que provocan la inflamación y el dolor cuando se producen de manera exagerada, como ocurre en el lupus y otras enfermedades autoinmunes. 

Uno de los niveles en los que se produce la respuesta inmunitaria es a nivel celular. Esto ocurre a través de las vías de señalización, por las que las citocinas entran al interior de la célula, provocando una reacción en cadena que, entre otras cosas, provoca la proliferación de citocinas y cambios en el ADN de las células. 

Fte: Blog Bioquímica de bolsillo. Modificado por AMELyA Lupus Madrid

Uno de los problemas en el tratamiento del lupus es que existen varias vías de señalización. En el caso de esta noticia, se habla de la vía del TLR, pero hay otras vías como la MAPK, la JAK/STAT o la BAFF (sobre la que actúa el belimumab). Muchos de los tratamientos que tenemos tienen por objetivo bloquear estas vías.

Como veis, en esta noticia se habla de un avance en investigación que llevaría a tratamientos que actuarían sobre la vía del TLR, pero nos quedan las otras vías…

TLR7: ¿Es «el gen del lupus»?

Está claro, y la noticia lo explica muy bien, que el gen TLR7 está implicado en la patogénesis del lupus, pero las malas noticias es que no es el único. 

La noticia que todos hemos leído es de gran importancia en investigación porque la niña de la que habla tiene únicamente este gen mutado y es por eso por lo que se ha podido demostrar que, en su caso concreto, es la causa de su lupus. Sin embargo, no es normal que haya una sola mutación en los pacientes.

Son varios los genes que han resultado estar relacionados con el desarrollo o patogénesis del lupus: TNFS4, BANK1 y el IRF5 son sólo algunos ejemplos. 

Son genes que tienen todas las personas y que, en algunos casos, sufren mutaciones que dan lugar a las enfermedades autoinmunes. Es ahí donde entra la epigenética, de la que ya nos habló el Dr. Pallarés explicándonos que «es la responsable de activar o inactivar determinados genes (…). Esta epigenética (el ambiente bioquímico que rodea el ADN) puede estar influido por virus, hormonas, o cualquier otro factor químico o ambiental, incluso emocional, pues la mayoría aún se desconocen».

Es por eso que siempre se dice que los factores ambientales son una de la causa de la manifestación del lupus: la luz ultravioleta, la exposición a ciertas sustancias químicas… 

El gen TLR7 y su implicación en el lupus ya se conocían

De hecho, su descubrimiento se presentó en el congreso anual de 2018 de la Sociedad Americana de Reumatología (ACR). En él se presentaba un estudio realizado en ratones por Yudong Liu et al. en el que se establecía una relación entre el receptor de tipo toll TLR7 y el lupus. 

A modo de curiosidad, este gen es el “culpable” de que el lupus sea más frecuente en las mujeres, ya que se encuentra en el cromosoma X (las mujeres son XX y los hombres XY). Si os interesa el tema, poneos en contacto con nosotros a través de cualquiera de nuestras redes sociales o el correo electrónico info@lupusmadrid.com y estaremos encantados de escribir sobre ello.

Preguntamos a los expertos

Dada la importancia y repercusión que está teniendo esta noticia, nos hemos puesto en contacto con la Dra. Galindo para que nos responda algunas preguntas.

Si ya se conocía la relación entre el TLR7 y el lupus, ¿por qué esta noticia es importante?

La noticia es importante porque afianza la demostración de que la activación de los TLR, y en concreto TLR7, tiene una implicación directa en la patogenia de la enfermedad.

¿Qué implicaciones tiene esta noticia para la comunidad científica?

El mejor conocimiento de las vías patogénicas implicadas en el desarrollo de las enfermedades autoinmunes ayuda a comprender el porqué de determinadas manifestaciones de la enfermedad, de su comportamiento y abre un espacio de investigación muy necesario para el diseño de nuevas estrategias terapéuticas.

Secundariamente, abre vías de investigación en otras moléculas directamente relacionadas con TLR7 y en otras enfermedades autoinmunes en las que pensamos que la patogenia es similar a la del lupus.

¿Y para los pacientes?

Indudablemente, el mejor conocimiento de la enfermedad va a redundar en un mejor control de la misma y, como decía antes, en la posibilidad de nuevos tratamientos, tan necesarios en una enfermedad como el lupus.

Si se ha demostrado que los genes están implicados en la manifestación del lupus, ¿por qué no se hacen test genéticos a todos los pacientes?

Lo primero que hay que señalar es que el lupus, en la inmensa mayoría de los casos, es una enfermedad poligénica. Esto significa que no va ligado a la alteración de un solo gen, sino a múltiples pequeñas variaciones génicas que, aisladamente igual no tienen mucha relevancia, pero en conjunto hacen que una persona sea especialmente susceptible a desarrollar una enfermedad autoinmune. Y que, además, pueden estar sujetos a variaciones epigenéticas. Por tanto, no se justifica hacer este tipo de estudios a todos los pacientes.

Solo en determinados casos de sospecha de lupus monogénico, por agrupación familiar, por comportamiento clínico anómalo, o por fines de investigación, tiene indicación realizar este tipo de estudios.

¿Merece la pena que un paciente, por su cuenta, se haga un test genético?

Sinceramente, no. A día de hoy la relevancia práctica de conocer estas variaciones poligénicas es desconocida.

Fuentes:

Artículos relacionados:

Author Profile

Licenciada en Economía y autora del blog Tu Lupus Es Mi Lupus.
EUPATI fellow.
Community manager en AMELyA Lupus Madrid y Lupus Europe.
Redactora web en AMELyA Lupus Madrid.